Vamos a reflexionar sobre la imperiosa necesidad de descubrir “los costos ocultos” e identificar las ineficiencias en nuestras empresas.

Sucede a menudo que estos costos no se ven en la revisión de los estados financieros mensuales y lo único que conocemos es que las utilidades disminuyen mes a mes amenazando nuestra competitividad.

La mejor arma para la crisis es emplear la Metodología de la Mejora Continua para investigar desperdicios, tales como : pérdidas en proceso, reducción de errores, mala utilización de materiales y del tiempo, la atención de clientes, menos reprocesos, buscar mejores proveedores, revisión de preventivos y predictivos, falta de capacitación, proveedores alternos, uso de teléfonos, supervisión ineficiente, menos costos de transportes, dólares gastados por tonelada de producto, kWh por unidad producida, etc., etc

Ante este basto escenario de fugaz de dinero es obligatorio comenzar un plan de reducción costos; lo cual implica implica cambios, donde siempre aparecen resistencias y habrá que sacar a algunos colaboradores de su zona de confort para lo cual se necesita el apoyo y el compromiso de la alta dirección.

Cada área identifica sus proyectos de mejora con la ayuda de sus asociados los que deben sentir que bajar los costos es algo atractivo e interesantes para ellos. Sin la participación de la gente nunca tendremos un compromiso autentico y los equipos de mejora continua serán frágiles si no lo sienten como propios.

Es indispensable que las decisiones no sean impuestas, aunque sean la correctas, y aunque el proceso sea más lento el resultado será más duradero y consistente si le otorgamos el protagonismo a todos los asociados.

Normalmente estos equipos de ahorros les falta sostenibilidad, son relámpagos efímeros y bajan los costos, pero no eliminan los despilfarros a largo plazo.


A seguir presentaremos un resumen de la metodología:

  1. Los grupos interdisciplinario detectan las áreas de mejora, se ponderan desde el punto de vista económico y de acuerdo a los beneficios se seleccionan los proyectos prioritarios.
  2. Se analizan las oportunidades y búsquedas de causas
  3. Tabla de contribuciones acumuladas en porcentaje.
  4. Se confecciona un plan de acción con responsables y avances, el cual es revisado semanalmente.
  5. Se estandarizan las acciones exitosas y se transforman en rutinas diarias.
  6. Reconocimiento de logros, aquí se reconocen los esfuerzos para motivarlos a seguir la ruta de mejora continua.