El BSC es una herramienta que ee presentó en el número de enero/febrero de 1992 de la revista Harvard Business Review, con base en un trabajo realizado para una empresa y se basa en un correcto equilibrio y alineación entre los elementos de la estrategia global de la empresa y en los elementos operativos de la misma.

Los elementos globales son: la misión (nuestro propósito), la visión (a qué aspiramos), los valores centrales (en que creemos), las perspectivas y los objetivos.

Por su parte, los elementos operativos son: los indicadores clave o KPI (ya sean indicadores inductores o de resultado) e iniciativas estratégicas (proyectos que lo ayudan a alcanzar sus objetivos).


Los propósitos con los que se construye un Balanced Scorecard son:

  • Describir y comunicar su estrategia
  • Medir su estrategia.
  • Hacer un seguimiento de las acciones que se están tomando para mejorar sus resultados.

El tablero de Mando Integral introduce cuatro perspectivas distintas para evaluar el desempeño de la estrategia de una organización: La perspectiva financiera, la perspectiva del cliente, la perspectiva de procesos y la perspectiva de aprendizaje y crecimiento.

La introducción de estas nuevas perspectivas de gestión fue revolucionaria para el mundo de la gestión empresarial y es tan fresca que al momento se utiliza en la estrategia.


Como se muestra en detalle en la siguiente sección, durante el siglo pasado, las organizaciones sólo tenían en cuenta la perspectiva financiera para la evaluación de su desempeño, eso quiere decir que basaban el análisis de su rendimiento según cómo se comportará presupuestalmente y financieramente la compañía.