Te voy a compartir 3 conceptos de suma importancia para lograr la excelencia operacional, JIT o Justo a tiempo y dos conceptos complementarios a éste y que debemos entender para lograr la excelencia: el flujo continuo y el tiempo de ciclo.

Justo a Tiempo (JIT) Justo a Tiempo (JIT).

La filosofía Justo a Tiempo de manufactura/producción se basa en la eliminación planificada de todo el desperdicio y en la mejora continua de la productividad. La filosofía sostiene que la forma más eficaz para servir a los clientes y alcanzar los objetivos del negocio es haciéndolo “justo a tiempo”, y que al hacerlo, se realicen mejoras simultáneas en costos, calidad, tiempo de entrega y flexibilidad. Esto engloba la ejecución exitosa de todas las actividades en manufactura necesarias para producir el producto final, desde la ingeniería de diseño hasta la entrega e incluye todas las etapas de conversión de la materia prima en adelante. Diversas técnicas y enfoques

caracterizan (y son necesarios para) un entorno JIT, incluyendo los sistemas “pull”, reducción del tamaño del lote, resolución de problemas desde su origen y reducción de inventario (lo cual es un resultado efectivo de la resolución de problemas sobre las limitaciones para alcanzar JIT, pero a menudo, se utiliza para descubrir esas mismas limitaciones). JIT no solo se implementa en todas las formas de manufactura, sino que también a muchas industrias de servicios. Los beneficios de JIT incluyen mejoras en la calidad y costos, reducción en los plazos de entrega, reducción en los requisitos de espacio, resolución de problemas más rápido, requisitos en equipamiento más pequeño y económico, menor necesidad en sistemas de transporte automatizados, mejor servicio al cliente y capacidad de respuesta, una mayor agilidad, entre otras más.

Uso.

El elemento principal de JIT es establecer controles de calidad eficientes y efectivos; reducir tiempos de entrega al reducir el tiempo de preparación y los tiempos de cambio, el largo de las filas, y el tamaño de los lotes al reducir los tiempos de preparación y cambio; revisar progresivamente las propias operaciones; llevando a cabo estas actividades a un costo mínimo. El resultado de lo anterior es la habilidad de atender las siempre cambiantes necesidades de los clientes, incluso con niveles bajos de inventario.

Flujo Continuo.

En el mundo de Lean, el concepto de flujo se aplica a todo, desde la producción de bienes hasta la prestación de servicios y flujo de información. El flujo requiere que se agregue valor en cada uno de los pasos del proceso, en secuencia, sin interrupciones, defectos o circuitos. Alcanzar el flujo perfecto es un nirvana que requiere de cero inventarios, defectos o fallas, dentro de procesos sincronizados con la demanda del cliente final.

Uso.

Crear un Flujo Continuo es un objetivo clave de la filosofía justo a tiempo, que requiere la aplicación de varias técnicas o enfoques dentro de la interminable búsqueda por el estado del nirvana. Conceptos de Lean como producción según el tiempo Takt, trabajo estandarizado, cambio rápido, flujo continuo, logística de tipo pull (reactiva) e integrada son clave para alcanzar el flujo contínuo, ya que es una cultura de resolución de problemas profundamente arraigada y muy eficaz.

Tiempo de Ciclo

Tiempo de ciclo, también conocido como tiempo de procesamiento, es el tiempo requerido para completar el ciclo de una operación (o función, trabajo o tarea) desde su inicio hasta su final. En la ingeniería industrial, denota el tiempo de conclusión entre dos unidades discretas de producción; y dentro de la gestión de materiales, se refiere al tiempo que le toma a un material desde que entra en una planta de producción hasta que sale. Tradicionalmente está asociado con los procesos de manufactura, el concepto es útil en casi todas las líneas del negocio.

Uso.

En muchas organizaciones, utilizan el tiempo de ciclo como referencia de su propia productividad. Como tal, a la larga, la mayoría de las empresas desean disminuir sus tiempos de ciclo para mejorar su productividad y reducir costos. No obstante, un número adicional de beneficios puede surgir al reducir el tiempo de ciclo, incluyendo ventajas competitivas de productos que llegan al mercado de manera más rápida; mejor entendimiento y gestión de la estructura corporativa de costos; y mejorar las ganancias a partir de los ahorros.